Antes del reto. Pte. 5 Decisión

En la entrada anterior les conté como es que comencé a realizar los cambios en mi vida y la de mi familia, en nuestras rutinas, para lograr reducir basura. En esta entrada les contaré como es que surgió ya propiamente el “Reto cero basura”

Todo lo que pasaba con mi meta de reducir basura lo iba compartiendo en mis redes sociales personales, con la intención de inspirar a alguien más y  ¡funcionó!, algunas de mis amigas se acercaron para decirme que les gustaba lo que estaba haciendo y querían hacer los cambios también. 

Un día mi amiga Tania  (vayan a su página para que vean su trabajo, den click directamente en su nombre) me dio la idea de llevar a un siguiente nivel lo que ya estaba haciendo de compartir mis experiencias al  reducir basura. Era algo que a mi ya me había pasado por la cabeza pero no sabía muy bien ni por dónde, ni cómo empezar, y por otro lado temía no poder dedicarle el suficiente tiempo. 

Después de platicar con Tania y darme cuenta de que no tenía nada que perder, pues decidí intentarlo, y así es como nace el Reto Cero Basura. 

Estoy muy contenta de poder compartir mis experiencias y de poder inspirar a alguien más a llevar a cabo pequeños cambios, que vivan por si mismos los beneficios que estos llevaran a sus vidas y a las de los demás ya que,  esto es todo un estilo de vida y un cambio de mentalidad,  comienzas a ver las cosas de diferente manera y a cuestionarte de si lo que haces dañara o no tu entorno. 

Tengo mucho que decir y mucho que compartirles. Espero se unan también a este reto. No importa a que velocidad decidas implementar en tu vida los cambios, lo importante es que te animes a realizarlos. 

Recuerda que cada pequeña acción cuenta. 

Antes del reto. Pte. 4. Experimentación

En las entradas anteriores les conté como pase de mi interés por organizar mi casa al minimalismo y luego a adoptar el movimiento “zero waste”.

Ahora les quiero compartir cómo fue más o menos el proceso, y que fue lo primero que decidí hacer.

Cuando a mi se me mete algo en la cabeza es difícil que me lo saque hasta que no logro lo que me propongo. Le conté a mi esposo todo lo que tenía que ver con esto del reto de generar menos basura y se interesó. Sin su apoyo la verdad es que dudo que hubiera sido tan fácil.

Comenzamos primeramente comprando un filtro para ya no usar más agua embotellada. Después le siguieron cambios tan sencillos como llevar nuestras bolsas de tela al súper, no solo para el mandado en general, también adquirí las bolsas de red y manta para frutas, verduras y productos a granel.

En casa era costumbre usar comúnmente los desechables así que poco a poco tuvimos que irnos acostumbrando a lavar trastes 😂. Los popotes de acero era algo que ya tenía tiempo usando, la única diferencia es que ahora comencé a llevarlos a todos lados.

Hice otros pequeños cambios como dejar de tirar los papeles del baño al bote y usar el inodoro (no, no se tapa) y utilizar servilletas de tela en lugar de las de papel.

Para no gastar en botes nuevos arme un sistema para separar las cosas reciclables: adentro de la cocina tengo 2 botes pequeños, en uno va lo orgánico (todavía no hago composta) y todo lo que no se recicla y en el otro va todo lo que se pueda reciclar. Afuera, en la lavandería, tengo un bote más grande ( que era el que antes usábamos normalmente para la basura) y ahí voy separando en bolsas todo lo que luego llevo a reciclar: pet, plástico, papel, aluminio, latas.

Y así poco a poco fui creando nuevos hábitos y costumbres como tener en el auto siempre bolsas de tela por si necesito comprar algo, salir con un kit de utensilios y contenedores por si tengo que comer fuera. Sinceramente a veces se me olvida, no lo hago perfecto, pero lo intento todos los días.

Además estoy todavía en el proceso de sustituir muchos de los productos que utilizo para el cuidado personal o para limpiar la casa por otros más naturales: el bicarbonato y el vinagre blanco se han convertido en mis mejores amigos. Si no puedo hacer algo casero busco alternativas de proveedores locales que hagan cosas naturales y en envases rellenables o retornables.

Ahora tengo mi tienda de cabecera en un mercado de abastos donde suelo surtir muchísimas cosas a granel, también voy a lugares locales a comprar cosas como tortillas, pollo y huevo para evitar comprar empaquetado. También el carro del súper ah sufrido cambios: cada vez hay más productos frescos y menos empaquetados, sigue habiendo estos últimos pero poco a poco van disminuyendo.

Obviamente también mi bolsillo ah visto el cambio. Las compras ahora son más económicas. Todo esto no solo me ayuda a mi y a mi familia a estar más sanos si no que también ayudo al planeta y a nuestro bolsillo.

Si suena mucho trabajo pero es cuestión de irse acoplando y adoptar lo que se nos haga más cómodo. Recuerda que cada acción cuenta.

Es impresiónate como de sacar diariamente hasta 3 bolsas de basura grandes en casa 😭 ahora sacamos una pequeña cada 3er día. Y esto es por qué todavía no logro hacer la composta y la basura comienza a oler feo si la dejo más tiempo, a veces no se llena la bolsita.

Y todavía no termina la historia. En la siguiente entrada les contaré cómo es que surge ahora si el reto cero basura ya como un proyecto.

Antes del reto. Pte. 3. Emoción

En la entrada anterior les conté cómo me enteré de que el minimalismo no solo es una forma de decorar la casa 😂 si no también un estilo de vida.

Después de leer un poco sobre el minimalismo me comencé a emocionar más y más con la idea de llevarlo a mi vida.

El minimalismo se basa en enfocarte en lo que verdaderamente aporta valor a tu vida, sacar de ella todo aquello que no te hace verdaderamente feliz, no solo hablando de objetos y cosas materiales si no también de personas y experiencias. Se trata de deshacerte de los excesos de la vida y enfocadte en lo que verdaderamente importa. Eso ya depende de cada persona, no hay una regla como tal que diga que debe ser “eso” tan especial y trascendente de tu vida a lo cual debes darle el lugar que se merece, cada quien lo decide.

¡Por fin lo que yo estaba buscando tenía un nombre! Y así es como viví un proceso de deshacerme de muchísimas cosas que ya me estaban fastidiando. Tire a la basura muchísimas cosas, lo cual fue un error, no por que las extrañara, si no que después me di cuenta que no era la decisión más inteligente. También doné y regale muchísimas otras.

Cada vez fue más y más sencillo deshacerme de cosas: muebles, ropa, objetos, etc. Lo más complicado fue el maquillaje y los libros. Sobre todo los libros, pasaron por 3 limpias en las cuales iba sacando más y más. Todavía conservo muchos, pero pienso sacar más.

Un día leyendo cosas sobre el minimalismo me encontré con el termino de “zero waste” y me enganche por completo. Ahí fue cuando me arrepentí de tirar tantas cosas 😪 insisto, no por que las extrañará, si no que comprendí el daño que todo eso hace a nuestro planeta.

Y así comenzó el reto, todavía ni tenía nombre, solo era un experimento que decidí hacer y un estilo de vida que decidí adoptar.

Pero en la siguiente entrada les contaré cómo comencé a reducir basura, los cambios que comencé a ver y como es que luego todo se convirtió en este proyecto.

Antes del reto. Pte.2. Desesperación

Continuó donde me quedé….

Pues bueno, el 2018 yo sabía que quería cambiar algo pero no sabía muy bien exactamente qué era, solo sabía que necesitaba hacer algo diferente que me permitiera pasar más momentos con la gente que quiero.

Así llega el verano del 2018 y con él mi cumpleaños. Cada año yo acostumbraba celebrarlo iendome de compras. Este año decidí hacer lo mismo pero nada me gustaba, y me di cuenta que realmente no quería comprar nada, hasta mi esposo me dijo que no me conocía 😂🤭.

Como cada año en las vacaciones de verano me da por hacer limpieza a fondo de casa. Ni sabía que eso de la “limpieza de verano” existía y era tradición en otros países, pero es algo que yo tengo la costumbre de hacer, y este año coincidió con que me quede sin internet por algunas semanas.

Al principio sufrí sin internet, pero encontré la solución: libros electrónicos. Siempre había estado negada a leerlos porque amaba los libros en físico, pero esta vez les di la oportunidad. Con tanto tiempo libre no podía darme el lujo de comprármelos pues supuse que ocuparía bastantes. Y así es como di con libros de limpieza y organización. Para ese entonces busque ideas nuevas de decoración y decidí que algo llamado minimalismo era lo que necesita mi casa.

Para entonces el minimalismo solo lo conocía como una forma de decoración, pero esto fue el inicio de todo.

Quien diría que el quedarme sin internet me iba a trae tantos beneficios. Parece algo sin sentido pero al principio él quedarme sin internet para mi fue toda una tragedia: vacaciones y sin internet, pensé que me volvería loca 😂

Esta historia todavía no termina 😬

Antes del reto…pte. 1. Inconformidad

No creo en casualidades. Creo firmemente en que todo tiene un por qué. Mi historia para llegar hasta aquí para mi es especial y curiosa, no se si para todos, pero yo me sorprendo de mi misma cada vez que rememoro como ah ido ocurriendo todo.

Hace algunos años comencé un blog y un canal de YouTube donde el tema principal era el maquillaje y las compras, de hecho el blog se llamaba “diario de una compradora compulsiva”, pero de pronto un día me di cuenta que esa ya no era yo, no se que sucedió en mí pero las compras dejaron de emocionarme, me di cuenta que comprar maquillaje ya no me hacía feliz y quería encontrar algo más de que hablar en mi canal. Por más que busqué no encontré que era “eso” que necesitaba y así es como termine el año 2017…sintiendo que no había hecho nada sobresaliente, pero sintiendo a la vez que quería hacer algo en general con mi vida… no sabía ni qué exactamente.

  • Y así comenzó el 2018, lo único que tenía seguro este año es que quería disfrutar más tiempo con mi familia, dejar de hacer cosas por compromiso, llenarme de experiencias nuevas, y acumular más momentos bonitos con la gente que quiero que posesiones. Justo así lo escribí en mi lista de propósitos de Año Nuevo.
  • Hasta aquí dejo esta entrada y por lo pronto les dejo algunas fotos de mi Instagram personal, donde antes subía todo lo referente al “diario de una compradora compulsiva”. No se olviden de que esta historia continuará 😅
  • ¿Qué es “zero waste”?

    El movimiento “zero waste” trata de reducir la basura que generamos lo máximo posible, esto se logra cambiando ciertos hábitos en nuestra manera de vivir, como por ejemplo, sustituyendo los productos desechables o de un solo uso por otros reutlizables, buscando opciones de productos que no estén tan empaquetados o que vengan de preferencia a granel, etc.

    Se trata un poco de regresar a lo antiguo, a lo que hacían nuestras abuelitas antes de que tanta tecnología y “facilidades” llegaran a nuestras vidas. Y pongo facilidades entre comillas, por qué toda esa comodidad a venido a complicarnos muchas cosas: nuestro mundo cada vez está más contaminado y parece que no nos importa, que nos da flojera hacer cambios muy sencillos para lograr mejorar la situación.

    Tal vez el término “zero waste” o cero basura, cero desperdicio, en español, intimide un poco. Es difícil imaginarnos un mundo en donde no la generemos y es verdad, tal vez el nombre está un poco exagerado. Existen pioneros en este movimiento que logran reducir su basura de un año tanto que puede caber en un frasco, pero siendo realistas, llegar a ese punto requiere tiempo y mucho esfuerzo.

    Sin embargo, lo importante aquí no es si llegas o no a ese punto, lo importante es que lo intentes, y veas como poco a poco todos los desechos que generas van disminuyendo, que te sientas orgulloso del grano de arena que estás aportando, y que sepas que si sumamos esfuerzos podemos generar un cambio.

    Recuerda que cada pequeña acción cuenta.

    Así comenzamos

    Por fin me decidí a abrir mi propio blog donde te puedo ir contando lo que me pasa en mi búsqueda por lograr reducir la basura que generamos mi familia y yo.

    Me presento: soy Nan, vivo en México, más precisamente en el estado de Nuevo León, soy ama de casa, madre, ex compradora compulsiva, amante de los postres, bailarina de ballet adulta y adoro los animales.

    Me gustaría compartir cómo y por qué comencé en esto del “zero waste”, qué es, pasarles lo que he aprendido en este corto pero fructífero camino y muchas cosas más, pero creo que vamos poco a poco para no agobiarnos y nos vemos en una próxima entrada para ahondar más en detalles. Por lo pronto solo quería saludarlos, presentarme y darles la bienvenida a mi blog personal.

    Recuerda que cada pequeña acción cuenta.