Reducir basura ¿es caro?

No todo el mundo está interesado en reducir los desperdicios que genera, sin embargo, la mayoría tiene curiosidad por conocer ciertos detalles en la vida de alguien que se ah propuesto este reto.

Conocidos me han preguntado si comenzar con el reto genera a la vez un impacto en la economía y mi respuesta siempre es si, pero tal vez no de la manera que se imaginan.

Lo primero que vieron que hice como comprar el filtro de agua, comprar el kit de bambú de platos y vasos reutilizables, comprar termos de acero, comprar las bolsas de tela para el mandado, los hace pensar en el desembolso económico. Claro que este se hizo, pero no es siempre necesario.

Algo que siempre les comento es que primero deben usar lo que ya tienen en casa. Yo esa parte no la hice muy bien, todos esos detalles se los cuento aquí mismo en mi blog. Yo comencé un verano re acomodando mi casa y me dio por tirar, donar y vender media casa 🤭. Si no lo hubiera hecho pues hubiera podido utilizar muchas de las cosas que tenía para no comprar otras. Lo principal es no comprar cosas y usar lo que ya se tiene.

Y ahora si, hablando desde mi experiencia, debo decir que el impacto económico de cambiar el estilo de vida fue completamente positivo.

A pesar de que, por cosas del destino, meses después de que comenzamos el reto pasamos por una crisis económica la verdad el impacto fue mucho menor. Es como si el reto hubiera llegado en el momento adecuado, como si nos hubiéramos preparado para lo que hemos vivido en los últimos meses.

El hecho de simplificar nuestras rutinas, de ir viendo como antes de usar 5 productos diferentes para limpiar la casa, 4 para mi cabello, 5 para la cara, etc, y ahora solo usar 1 o 2 cosas para cada necesidad, a la larga va sumando y esto se ve reflejado en nuestro bolsillo. También ayuda a que hora busquemos los envases más grandes de todo, y que claro, te pones creativo para ir buscando soluciones que te ayuden.

Entonces, en resumen, definitivamente reducir basura no solo ayuda al planeta por obvias razones, también te ayuda a ti por qué ahora buscarás opciones más naturales y sencillas, y también ayudará a tu economía por qué todo lo vas a simplificar.

Espero te animes a intentar el reto y vivas tu mismo sus beneficios, inténtalo y recuerda cada pequeña acción cuenta.

Temporada navideña, temporada de consumir.

Este es la primera temporada navideña qué paso siguiendo el reto de generar menos basura, y obviamente he caído en cuenta en muchos detalles en los que antes no me había detenido a pensar.

Caminar es uno de mis ejercicios favoritos, además del ballet, y cada mañana intento salir a caminar. Últimamente me ah tocado caminar cerca de las casas de mi colonia y, sobre todo esta semana, específicamente después del fin de semana, vi un incremento exagerado en la cantidad de basura que cada casa genera.

Mientras pasaba cerca de cada bote de basura iba haciendo una lista de lo que veía: muchos platos desechables, cajas de electrónicos, cajas de cervezas, envases vacíos, cajas de zapatos, etc. Y eso es solo lo que pude apreciar a través de las bolsas. Los botes se les quedaban cortos, estaban hasta el tope y había cosas al rededor.

Es algo difícil evitar incluso en mi casa donde me esfuerzo en no generar tantos desperdicios justo esta semana vi un incremento en la basura, esto por el tema de las reuniones y regalos. No se puede controlar todo.

Ya lo había comentado en otras entradas: yo tengo un pasado completamente de compradora compulsiva. Tengo poco que cambie esto y siento que le debo mucho a al planeta. Realmente todos estos cambios que estoy haciendo me llenan de orgullo, y comparar algo tan simple como mi bote de basura casi vacío con el de las casas vecinas me hace darme cuenta que, aunque me falta mucho y no siempre lo consigo, voy por el camino correcto.

Este año siento que no necesito nada. Estoy feliz con todo lo que tengo y por primera vez me siento completa. Obviamente uno tiene metas y sueños, pero no siento la urgencia de tener que comprar algo ya. Incluso cada vez me siento mejor teniendo menos posesiones: tengo menos que cuidar, que limpiar, menos decisiones difíciles que tomar, por ejemplo, en pensar qué me voy a poner. Es real, es una liberación también de la mente.

Espero que esta apoca navideña nos detengamos a pensar un momento en todo lo importante y lo que realmente va a perdurar. Regalar experiencias, compartir tu tiempo con los que más, es de mis regalos favoritos.

Si aun así quieres dar algo más tangible y material, también pregúntate de dónde viene y a dónde va a parar. Es buena idea preguntarle a la persona qué quiere o necesita, así te aseguras de que tu regalo será realmente útil.

Les deseo una hermosa navidad en compañía de todos los que aman y si ya comenzaron el reto siéntanse orgullosos de cada paso que den, que esta época no los agobie, disfrútenla.

Recuerda que cada pequeña acción cuenta.

Pongamos el ejemplo sin imponer nuestras ideas.

Estoy en algunos grupos de Facebook de seguidores del movimiento “zero waste”, y hace poco vi una entrada de una chica que se quejaba por que se sentía poco apoyada por sus amigos y familia, que nadie quería seguirla en su propósito de generar menos desperdicios. La mayoría le comentamos que ella siguiera intentando cambiar sus hábitos, pero que para nada podía obligar al resto a hacerlo si no querían.

Cuando me invitan a comer a alguna casa y me sirven en desechables me han llegado a comentar que me voy a molestar o les voy a hacer algún comentario al respecto juzgando que los usan. Debo aceptar que alguna parte de mi corazón se rompe cuando me toca usarlos, pero cualquiera que me conoce sabe que no soy así de intensa. Si esto pasa, no me voy a poner a darles una cátedra al respecto. Platicar del tema se limita a cuando alguien me pregunta al respecto o me pide consejos.

Hace poco leí una frase por ahí que decía algo como “quien este libre de pecado que tire el primer frasco”, y es verdad, incluso los que estamos inmersos en este movimiento no somos perfectos, no tenemos todo bajo nuestro control.

Entre los consejos que doy para reducir basura se encuentra llevar tu kit de utensilios, vasos y plato cuando sales a comer, por si solo sirven en desechable, pero esto cambia si me invitan a alguna casa. En lo personal, se me hace una falta de respeto llevar mi kit en estos casos. Si yo participo en la organización del evento o me toca llevar comida u aportar algo, ahí si me voy preparada.

Como lo mencioné arriba ni en mi casa tengo todo controlado. Les cuento, somos en casa: mi hija, mi esposo, mi madre y yo. Todos tenemos gustos y necesidades muy diferentes y, en el caso de mi madre, pues también costumbres muy arraigadas.

Mi esposo me apoyó enseguida con el cambio, pero aún así hay cosas que él no está dispuesto a cambiar y, aunque no me haga muy feliz, tampoco puedo hacer mucho al respecto. Le doy opciones, le platico mi sentir, aveces funciona, aveces no.

Con mi hija es más complicado. Es pequeña (6 años) y está en edad en que adora los juguetes de moda y ni que decir, la comida chatarra. Por obvias razones intento ponerle límites en los 2 aspectos pero no los prohibo por completo. Me parece contraproducente, entre más le prohiba algo más lo va a querer.

Con la madre fue todavía peor. Años y años de costumbres no se quitan de la noche a la mañana. Claro que todavía sufro cuando veo que para limpiar una manchita toma papel, o que usa bolsas de plástico para todo, pero sé que no lo hace por mala intención ni por molestar. También se está esforzando en cambiar algunas cosas, pero obviamente tiene su límite. Hay cosas que se que jamás va a querer cambiar.

En resumidas cuentas, no se trata de obligar a los demás a adoptar nuestro estilo de vida, se trata de poner el ejemplo con nuestras acciones, no culparnos cuando las cosas no salgan como lo planeamos y así, poco a poco llegaremos a más y más consciencias . Yo lo veo así: si de 20 amigos que tenga llegó a 3, estos 3 van a llegar cada uno tal vez a otros 3, y la cadena va a ir creciendo y creciendo. No desistas en tus intentos.

Recuerda que cada pequeña acción cuenta.

Formas en las que contaminamos sin saber.

Todos sabemos más o menos que contamina. Hay cosas que son obvias como el uso desechables, que sigamos usándolos ya es otro tema. Sin embargo, hay cosas que podrías estar usando que sin saberlo contaminan, y que puedes cambiar de manera muy sencilla.

1.- Chicle

Los chicles están compuestos en un 80% por plástico y ya sabemos lo que este daña al medio ambiente.

No solo hablamos de lo que tarda un chicle en desaparecer, si no qué hay quien lo tira en la calle y esto provoca que las aves los confundan con comida y los ingieran.

Está de más decir que no es nada sencillo reciclarlo. Por ahí anda una campaña de una famosa marca de chicles que tiene contenedores en las calles con este propósito pero no es algo común ni tan a la mano.

Hay muchos otros dulces que podrían sustituirlos como las pastillas que vienen en cajas metálicas que luego puedes reutilizar, dulces a granel, etc.

Un chicle no es tan necesario y fácilmente puedes prescindir de él.

2.-No borrar correo electrónico basura

Sabemos los beneficios que el internet ah traído a nuestras vidas, entre ellos se encuentra que gracias a que ahora nos podemos comunicar por e-mails o mensajes de texto hemos dejado de utilizar muchísimo papel.

Sin embargo, para que podamos tener internet se utiliza gran cantidad de energía. Yo sé que difícilmente podemos dejar de usarlo, nuestras vidas dependen de él en muchos aspectos.

Pero podemos apoyar un poco al medio ambiente si borramos todo correo basura que tengamos en nuestras carpetas, de esta manera ocuparán menos espacio en servidores.

3.-Consumir frutas y verduras fuera de temporada

En alguna otra entrada he comentado que, una de las cosas que podemos hacer para reducir nuestra basura es consumir más productos frescos, pero si consumimos estos fuera de temporada el impacto para nuestro planeta deja de ser tan positivo.

El traslado de estos productos para que puedas tenerlos cerca es de lo que estamos hablando en este punto.

4.- Consumir carne

Comer carne contamina más que conducir un auto. No importa qué tipo de carne. Es verdad que algunas contaminan más que otras, pero la producción de cualquier tipo de carne contamina.

Se que ser vegetariano es algo muy lejos de la realidad para muchos, yo incluida, pero podemos comenzar por dejar de consumir carne en una comida en la que normalmente lo haríamos, luego podemos intentar hacerlo un día completo.

5.- Consumir té en bolsitas

Cuando me entere que muchas de las bolsitas de té que consumimos tienen plástico ¡no podía creerlo!.

La solución para sustituirlas es bastante sencilla, y además nos saldrá más económico, y es conseguir las hierbas a granel o mínimo empaquetadas en papel.

Usa un infusor o crea tus propias bolsas de té con tela.

6.- Esponjas para bañarse y lavar los trastes

Aunque no parezca, están hechas de plástico y no se pueden reciclar.

La manera de sustituir es bastante sencilla y mucho más económica: luffas o estropajos naturales, ixtle, cepillos de ixtle y madera. Todo esto te lo encuentras en mercados a un precio realmente ridículo. Yo he conseguido estropajos de ixtle en menos de $2MX .

Espero se animen a hacer los pequeños cambios que les menciono en cada punto. Muchas veces estamos tan acostumbrados a usar las cosas que no nos ponemos a pensar de que están hechas y a dónde van a parar cuando las tiramos a la basura.

Recuerda que cada pequeña acción cuenta.

5 formas sencillas de reducir tu basura

Alguna gente se me acerca para decirme que quieren unirse al reto de reducir su basura pero que se les hace complicado hacer todo lo que yo hago.

Aquí les quiero compartir algunas formas muy fáciles con las que pueden comenzar. Les garantizo que van a ir acostumbrándose y emocionándose con los cambios y van a querer ir por más.

1.-Lleva tus bolsas al súper mercado

Y no solo hablo de las bolsas para que te empaquen lo que compres, si no también de bolsas de red para frutas y verduras y de manta para productos a granel como granos, azúcar, harina y hasta croquetas para las mascotas.

No olvides lavar tus bolsas cada cierto tiempo, sobre todo las de los productos a granel, frutas y verduras.

2.- Dile no a las botellas de agua

En casa antes usábamos botellas de agua siempre. Compramos un filtro purificador y esto nos solucionó el problema de andar cargando con un garrafón de agua. Pero claro, usar un garrafón retornable es mucho mejor idea que las botellitas de agua.

Estas además al ser de plástico no se aconseja rellenarlas ni podemos dejarlas en el carro asoleándose.

Cuando salgas carga con tu termo para el agua. Los mejores para mi son los de acero inoxidable por qué conservan la temperatura de lo que contengan mucho más tiempo y puedo dejarlo en el carro sin problema.

En mi caso ya tengo todo un sistema armado cuando salgo todo el día a parar con mi familia. Cada quien carga con su termo y además tenemos uno gigante con el que rellenamos cada termo individual.

Hay cosas en las que vale la pena invertir pero, si tú tienes un termo en casa, aunque sea de plástico, sácale provecho. Mejor eso a comprar una botella de agua en casa salida.

3.- Dile no a los desechables

Con esto me refiero a cualquier cosa de un solo uso: popotes, cubiertos, platos, vasos, tapas, agitadores para el café.

Hay tantas cosas desechables que usamos hoy en día que realmente ni son indispensables, las usamos por qué ahí están y estamos tan acostumbrados a ellas que ya ni nos cuestionamos a dónde van a parar.

Recuerda que todo lo desechable que has usado en tu vida seguramente sigue existiendo en alguna parte. Pueden pasar generaciones sin que el plástico y el unicel se degraden, y peor aún, nunca termina de degradarse, los micro plásticos terminan en nuestros mares contaminando todo, si, incluso el pescado que consumimos.

Si sabes que vas a algún lugar donde darán desechables, carga con tu kit de utensilios o contenedores.

4.- Compra menos cosas empaquetadas

Consume cosas más frescas, que no estén tan empaquetas o que por lo menos vengan en empaques más amigables con el ambiente, o que puedas reciclar o reutilizar. También ayuda comprar la versión más grande de lo que vayas a comprar, si es que no consigues esto a granel.

Compra mayormente productos a granel, mucho mejor si compras en comercios locales. Además de que en los comercios locales es más sencillo que te dejen utilizar tus propios recipientes, ayudas a que este tipo de comercio siga existiendo.

En este punto quiero enfatizar que no sólo el medio ambiente se beneficia, también lo hace tu salud y tu bolsillo.

5.-Dile no a la propaganda y muestras gratis

Cuando comencé a reducir mi basura ni siquiera se me había ocurrido hacerlo.

Pero es verdad, la mayoría de las muestras gratis terminamos tirándolas, y ni que decir de la publicidad y propaganda.

Al principio da pena decir que no por que uno puede parecer grosera al negarse a recibir todo lo que te dan en los comercios y en la calle, pero si piensas en el propósito principal de por qué lo estas haciendo cada vez se vuelve más sencillo. Además siempre puedes terminar tu frase con el “Gracias” .

Con estas acciones vas a ir viendo como tu basura comienza a disminuir poco a poco, te vas sorprender y sé que, a la larga, va o volverse una rutina cada vez más sencilla de seguir y querrás ir por más.

Recuerda que cada pequeña acción cuenta.

Antes del reto. Pte. 5 Decisión

En la entrada anterior les conté como es que comencé a realizar los cambios en mi vida y la de mi familia, en nuestras rutinas, para lograr reducir basura. En esta entrada les contaré como es que surgió ya propiamente el “Reto cero basura”

Todo lo que pasaba con mi meta de reducir basura lo iba compartiendo en mis redes sociales personales, con la intención de inspirar a alguien más y  ¡funcionó!, algunas de mis amigas se acercaron para decirme que les gustaba lo que estaba haciendo y querían hacer los cambios también. 

Un día mi amiga Tania  (vayan a su página para que vean su trabajo, den click directamente en su nombre) me dio la idea de llevar a un siguiente nivel lo que ya estaba haciendo de compartir mis experiencias al  reducir basura. Era algo que a mi ya me había pasado por la cabeza pero no sabía muy bien ni por dónde, ni cómo empezar, y por otro lado temía no poder dedicarle el suficiente tiempo. 

Después de platicar con Tania y darme cuenta de que no tenía nada que perder, pues decidí intentarlo, y así es como nace el Reto Cero Basura. 

Estoy muy contenta de poder compartir mis experiencias y de poder inspirar a alguien más a llevar a cabo pequeños cambios, que vivan por si mismos los beneficios que estos llevaran a sus vidas y a las de los demás ya que,  esto es todo un estilo de vida y un cambio de mentalidad,  comienzas a ver las cosas de diferente manera y a cuestionarte de si lo que haces dañara o no tu entorno. 

Tengo mucho que decir y mucho que compartirles. Espero se unan también a este reto. No importa a que velocidad decidas implementar en tu vida los cambios, lo importante es que te animes a realizarlos. 

Recuerda que cada pequeña acción cuenta. 

Antes del reto. Pte. 4. Experimentación

En las entradas anteriores les conté como pase de mi interés por organizar mi casa al minimalismo y luego a adoptar el movimiento “zero waste”.

Ahora les quiero compartir cómo fue más o menos el proceso, y que fue lo primero que decidí hacer.

Cuando a mi se me mete algo en la cabeza es difícil que me lo saque hasta que no logro lo que me propongo. Le conté a mi esposo todo lo que tenía que ver con esto del reto de generar menos basura y se interesó. Sin su apoyo la verdad es que dudo que hubiera sido tan fácil.

Comenzamos primeramente comprando un filtro para ya no usar más agua embotellada. Después le siguieron cambios tan sencillos como llevar nuestras bolsas de tela al súper, no solo para el mandado en general, también adquirí las bolsas de red y manta para frutas, verduras y productos a granel.

En casa era costumbre usar comúnmente los desechables así que poco a poco tuvimos que irnos acostumbrando a lavar trastes 😂. Los popotes de acero era algo que ya tenía tiempo usando, la única diferencia es que ahora comencé a llevarlos a todos lados.

Hice otros pequeños cambios como dejar de tirar los papeles del baño al bote y usar el inodoro (no, no se tapa) y utilizar servilletas de tela en lugar de las de papel.

Para no gastar en botes nuevos arme un sistema para separar las cosas reciclables: adentro de la cocina tengo 2 botes pequeños, en uno va lo orgánico (todavía no hago composta) y todo lo que no se recicla y en el otro va todo lo que se pueda reciclar. Afuera, en la lavandería, tengo un bote más grande ( que era el que antes usábamos normalmente para la basura) y ahí voy separando en bolsas todo lo que luego llevo a reciclar: pet, plástico, papel, aluminio, latas.

Y así poco a poco fui creando nuevos hábitos y costumbres como tener en el auto siempre bolsas de tela por si necesito comprar algo, salir con un kit de utensilios y contenedores por si tengo que comer fuera. Sinceramente a veces se me olvida, no lo hago perfecto, pero lo intento todos los días.

Además estoy todavía en el proceso de sustituir muchos de los productos que utilizo para el cuidado personal o para limpiar la casa por otros más naturales: el bicarbonato y el vinagre blanco se han convertido en mis mejores amigos. Si no puedo hacer algo casero busco alternativas de proveedores locales que hagan cosas naturales y en envases rellenables o retornables.

Ahora tengo mi tienda de cabecera en un mercado de abastos donde suelo surtir muchísimas cosas a granel, también voy a lugares locales a comprar cosas como tortillas, pollo y huevo para evitar comprar empaquetado. También el carro del súper ah sufrido cambios: cada vez hay más productos frescos y menos empaquetados, sigue habiendo estos últimos pero poco a poco van disminuyendo.

Obviamente también mi bolsillo ah visto el cambio. Las compras ahora son más económicas. Todo esto no solo me ayuda a mi y a mi familia a estar más sanos si no que también ayudo al planeta y a nuestro bolsillo.

Si suena mucho trabajo pero es cuestión de irse acoplando y adoptar lo que se nos haga más cómodo. Recuerda que cada acción cuenta.

Es impresiónate como de sacar diariamente hasta 3 bolsas de basura grandes en casa 😭 ahora sacamos una pequeña cada 3er día. Y esto es por qué todavía no logro hacer la composta y la basura comienza a oler feo si la dejo más tiempo, a veces no se llena la bolsita.

Y todavía no termina la historia. En la siguiente entrada les contaré cómo es que surge ahora si el reto cero basura ya como un proyecto.