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Manual Zero Waste

¡Por fin está listo el Manual Zero Waste! Tengo bastante tiempo trabajando en él, y ahora te voy a contar de qué trata y cómo puedes adquirirlo.

Manual Zero Waste por Nancy Franco

Este manual está pensando para todas aquellas personas que quieren adoptar el estilo de vida Zero Waste o Cero Basura y que necesitan una guía para comenzar.

Lo hice tal y como a mi me hubiera gustado que me presentaran la información cuando recién comencé en este camino.

En él organice la información de la siguiente manera:

– Primero te cuento los beneficios que yo descubrí en el zero waste. Cuando comencé nadie me contó sobre esto y me hubiera encantado, si bien yo solo lo hice buscando mejorar el planeta, la verdad es que conocer todo esto hubiera sido un empujón extra. Por eso es que decidí comenzar el manual por aquí.

-Después te doy consejos y técnicas para reducir la basura que generas en casa, pero no me detengo ahí, pues te cuento que otras cosas puedes hacer para mejorar tu impacto ambiental, que no tienen que ver directamente con no generar basura.

– Y entre esos consejos te cuento que errores yo cometí para que no te sucedan. A mi me hubiera encantado que alguien me los dijera así de claro.

-Al final te cuento algunos aspectos más íntimos y sentimentales de cómo fue pasar por las diversas etapas de este proceso. Te lo comparto por que a mi me hubiera gustado saber que no estaba sola cuando me sentía frustrada, o ansiosa, o triste por que algo no me salía como lo esperaba.

Son 30 páginas de información. Es corto por que la idea es que sea algo sencillo, digerible y con mucha información básica para que empieces ya y no te parezca complicado.

Puedes adquirirlo directamente en la página de Bodega Cero o envíame un mensaje directo para darte mayor información. ¡el precio está de risa!

Es en formato electrónico por lo que puedes comprarlo en cualquier parte.

Muchas gracias por tu apoyo y recuerda que cada pequeña acción cuenta.

Abril: sobre la cuarentena y salir de mi zona de confort.

Ya ha terminado Abril, y todavía nos queda como mínimo un mes de cuarentena gracias al coronavirus.

En el ámbito personal ha sido un mes la mayor parte del tiempo tranquilo. Mi hija aumentó la cantidad de horas de clase en línea y eso nos sacó un poco de nuestra comodidad. Pero nos vamos acoplando, todo sea por que el ciclo escolar se termine a tiempo.

Otro cambio que hice fue dejar de salir a caminar. Como ahora todos debemos usar cubre bocas al salir, siento que me ahogo, y la experiencia dejo de ser placentera, así que no me quedó mas que hacer ejercicio en casa.

Tengo una bicicleta estacionaria, y no sufrió la “minimalizada” que apliqué en casa. De buenas, por qué ahora me sirve mucho.

Otra cosa que vivimos en casa fue el festejo del Día del niño. Uno muy diferente. Pero mi hija me lo hizo bastante fácil, estaba llena de ideas y con muy poco logro pasarla bien. ¡La admiro tanto!

Ahora si paso a contarles ya propiamente de Reto Cero Basura.

En vivos, entrevista y un manual.

Este mes salí de mi zona de confort. ¡Nunca había hecho un en vivo por Instagram ! Y pues ahora me tocó hacerlo. Este mes tuve 3, para diferentes cuentas de Instagram: Bodega cero, Terra refill y Arsafe.

Me siento muy nerviosa cada vez que hago un en vivo. Es peor que cuando tengo platicas presenciales por qué no puedo ver la reacción de la gente y eso me parece extraño.

Pero claro que agradezco haber vivido esa nueva experiencia y poco a poco creo que lo iré haciendo mejor.

También me hicieron una entrevista para un podcast. Si quieren escucharla aquí les dejo el link .

El podcast se llama Cuarentacora y es un especial por todo lo que está pasando en estos momentos.

Es de unos chicos que tienen un podcast sobre temas de tecnología pero que están aprovechando estos momentos y han sacado un especial con temas relacionados a la pandemia. ¡Se los recomiendo mucho!. Todos los podcast están muy interesantes.

Otra cosa que me emociona mucho es que este mes ¡salió mi manual Zero Waste!

Lo hice con el propósito de acercar a todo el que lo desee consejos e información que les ayude en este camino de reducir su basura.

No es un libro, es un manual. Es mucha información, pero resumida, de manera que para todos sea fácil leerlo, y poner en práctica cuanto antes todos los consejos.

Cuando yo comencé en este camino me hubiera encantado tener algo similar a la mano.

Está disponible para quien lo desee, gratis si toman una asesoría individual, o con un valor simbólico para quien no.

También está en venta directo en la página de Bodega Cero, aquí les dejo el link, o conmigo directamente, solo tienen que mandarme un mensaje y les doy más información.

Me llevo bastante tiempo verlo terminado. ¡Ya me imagino un libro!

El diseño estuvo a cargo de Karla Enriguez .

Hasta aquí el resumen del mes, un mes diferente pero bastante productivo.

Recuerda que cada pequeña acción cuenta.

Que no hacer si quieres comenzar a reducir tu basura.

Anteriormente les he dado algunos consejos de como empezar en este camino de reducir su basura, les he dado ideas de lo que pueden hacer, y también les he contado la historia de como comencé yo, pero hoy quiero ahondar en uno de los puntos que alguna vez trate en mi blog. Quiero platicarles de un error que cometí al comenzar en este camino.

Como les comentaba justamente en alguna de mis primeras entradas, descubrí el movimiento zero waste buscando inspiración sobre minimalismo en Instagram. Todos sabemos que lo más llamativo de esta plataforma son las fotos, entonces ese maravilloso mundo del minimalismo y el zero waste me cautivó: era tan simple, hermoso y perfecto, y me dije que yo quería algo así para mi.

Obviamente seguí los pasos básicos, que ya les he comentado antes, para reducir mi basura: el termo, las bolsas reutilizables, las compras a granel, etcétera. Todo hasta ahí iba muy bien, hasta que sin darme cuenta me ganó mi pasado de compradora compulsiva.

Tengo que aceptar que adquirí algunas cosas por impulso, pasando por alto una de las primicias del zero waste que es utilizar lo que ya se tiene antes de adquirir cosas nuevas, y que el consumir también contaminas y generas desperdicios.

Ahorita lo pienso y me perdono por que era novata en esto, pero por lo mismo siento la necesidad de compartirles mi experiencia, y como se que a ustedes les gustan los detalles tanto como a mi, les contaré a detalle que fue lo que me hizo darme cuenta de mi error.

Soy una persona muy decidida. Si algo se me mete en la cabeza esta difícil que alguien me lo saque. Así que comencé rápidamente a hacer cambios en mi vida cuando decidí adoptar el estilo zero waste y minimalista. No había leído mucho del tema, pero sentía que necesitaba hacerlo ya, después de todo le debía mucho al planeta.

Descubrí en mi ciudad una tienda exclusivamente zero waste, y viendo lo que vendían decidí que necesitaba algunas cosas. Compré varias cosas. Algunas definitivamente las necesitaba, y otras me di cuenta, después de algún tiempo, que no eran necesarias y que realmente podía haber usado cosas que tenia en casa.

Entre las cosas que compré esa vez estaba un “kit zero waste” para salir. Este incluía cubiertos de bambú, que no use hasta después de mucho tiempo, y los cuales pude haber remplazado simplemente usando lo que ya tenía en casa, y una funda para los cubiertos, que también pude remplazar, por ejemplo, con alguna cosmetiquera. Aclarando, los cubiertos de bambú son muy buenos si acostumbras viajar ya que en los aeropuertos no te dejan subir los metálicos, pero en mi caso no eran necesarios.

Otra cosa que recuerdo haber comprado era una bolsa de tela encerada, que en teoría, reemplaza a las ziploc pero que realmente no funciona igual y que la he usado en muy contadas ocasiones.

Hasta ahí todavía no me daba cuenta en que estaba callando en lo que ya hacía antes y a lo qué le estaba huyendo: el consumismo.

Abrí los ojos un día que se me ocurrió pedir por Amazon una bolsa para mandando. Yo ya tenía bolsas, pero mi excusa era que esta ocupaba poco espacio por el material del que estaba hecha, y me cabía mejor en la bolsa de mano. En parte era verdad, pero quede en shock cuando recibí el paquete y era una caja enorme con muchísimo plástico. Me di cuenta que había sido una compra sin sentido, y que en mi búsqueda de encontrar ayudar al planeta, estaba cayendo en lo mismo de antes. Y a partir de ahí fue cuando realmente comencé a aplicar el pensar antes de comprar, y preguntarme si realmente me es indispensable.

Claro que en este tiempo he comprado cosas, por que finalmente con el cambio de hábitos cambian también tus necesidades. Como ejemplos puedo dar: compré una mochila para el día a día por qué es más sencillo usarla y tener las manos libres ya que ahora cargo con mas cosas, compré un termo pequeño que pudiera caber en mi mochila, un recipiente plegable de silicon para cuando voy de paseo y se que necesitaré comprar comida que solo venden en desechable, e igual un vaso plegable con el mismo propósito, también compré un recipiente de acero ya que es menos peligroso que uno de vidrio, y si pongo ahí sobras de comida no le pasa nada con el calor como al plástico…y así he ido adquiriendo cosas que a diferencia de antes, he pensado un tiempo antes de adquirirlas y que también me he esperado hasta encontrar exactamente lo que necesito después de haber probado lo que ya tengo, por si puedo evitar comprarlo.

Entonces, si vas a comenzar en esta aventura de reducir tu basura, no olvides pensar antes de adquirir cosas, usa primero lo que ya tienes y ve comprando o cambiando solo lo que sea absolutamente necesario. No caigas en el consumismo sin sentido. Por más ecológico que sea algo, si no lo necesitas también estás aportando algo a la acumulación de basura y contaminación. Todo deja su huella ambiental.

Espero que mi experiencia te ayude en este camino, y no caigas en los mismos errores que yo. Recuerda que cada pequeña acción cuenta.

Telas enceradas ¿para qué sirven?

Una tela encerada, o beewax wrap en inglés, es una tela delgada, generalmente de algodón, recubierta de cera de abeja la mayoría de las veces, aunque hay otras alternativas donde se utilizan otro tipo de ceras, y es el sustituto perfecto para todo lo desechable que utilizamos para envolver o guardar alimentos, por ejemplo, aluminio, bolsas de plástico, o vitafilm.

Puedes hacer las tuyas o buscar las que ya venden en el mercado. Yo me aventuré a hacer las mías y aunque hice un desastre en la casa y no quedaron perfectas, pues la verdad es que si me funcionan.

Una tela encerada la puedes utilizar para envolver frutas, verduras, queso, pan y para tapar recipientes. Al colocar la tela la cera se calienta con tus manos y toma la forma de lo que estés envolviendo.

Se debe evitar envolver carnes ya que al ser un producto reutilizable podría guardar bacterias peligrosas y poner en riesgo nuestra salud.

La manera de cuidarlas es muy sencilla, solo tienes que lavarlas con agua fría y jabón de trastes, sin restregar mucho, y ponerlas a secar. Yo las pongo encima del resto de los trastes y ahí se seca muy rápido .

Bien cuidadas pueden durar hasta un año. Yo todavía no decido si las siguientes las haré o las compraré ya listas para usar. Pero ¡me encanta usarlas!.