Mayo:Pasando por varias etapas de esta cuarentena.

Ya termino Mayo pero la cuarentena sigue. Este mes estuvo muy entretenido así que tengo muchas cosas que contarles.

Etapas de la cuarentena.

Este mes pude identificar algunas fases de esta cuarentena:

1.- El inicio de la cuarentena (marzo y parte de abril) fue muy tranquilo. Me sentí de vacaciones. Me pude dedicar tiempo a mi misma, relajarme, comer bien y ejercitarme.

2.- Después, junto con las clases en línea de mi hija, me puse en un modo súper activo. Esto fue en abril y el inicio de Mayo. Mis ideas fluían muchísimo y me sentía con ganas de hacer todo. Anduve súper productiva.

3.- Luego como en la segunda o tercera semana de mayo me di cuenta que estaba exagerando y tenía que parar. Me obligué un poco a tomármelo con más calma, pero me costaba mucho. Me sentía mejor trabajando. No podía relajarme por completo.

4. Entre la tercera semana de mayo y el comienzo de junio estuvieron pasando muchas cosas importantes en el mundo. Pero no fueron buenas, y eso influyó mucho en mi estado de ánimo. Además de que en casa comenzamos a colapsar un poco. El encierro comenzó a afectarnos a todos . Ya casi iban 80 días de encierro. Así que las últimas semanas anduve medio desanimada

En estos momentos me siento mucho más animada y por eso estoy por aquí. Comenzaron las vacaciones escolares y yo voy un poco con el calendario escolar, así que yo también me sentí de vacaciones.

Día de las madres 2020

Otro festejo más que se atravesó en esta pandemia. No por eso iba a dejar que fuera menos especial.

Mi esposo estaba preocupado por mi regalo. Cuando le expresé que yo solo quería un sartén, el me dijo que no me iba a dar eso. Ya ven que existe la idea de que en días especiales a la esposa no se regalan cosas para la casa.

Lo bueno es que me dijo su frustración, pues lo convencí de que eso era algo que realmente me iba a hacer feliz y ¡asunto arreglado! ¡Ya tengo mi sartén!

Claro, también pedí una semana donde a todo me dijeran él y mi hija que si, y mi postre y comida favorita para ese día.

Novedades en mi proceso en el zero waste

Esta cuarentena ha hecho posible que, gracias al tiempo y a que no tenemos muchos gastos, pueda avanzar en cosas que, o tenía queriendo hacerlas hace mucho, o ni siquiera se me habían ocurrido.

Uno de mis propósitos de Año Nuevo fue comenzar un huerto. ¡Ya me había tardado!

Había hecho algunas pruebas pero sin éxito, así que decidí que debía tomar un curso si quería avanzar.

Tomé el curso de Verde Olivo . ¡Aprendí mucho! Y pues ya comencé con un poco más de conocimiento con mi huerto.

No sé si todo saldrá excelente pero me siento más preparada que antes.

Otra cosa que hice fue que ¡por fin pude cambiar mi filtro!

Comprar un filtro fue de los primeros cambios que hice cuando comencé en el zero waste. Lo hice con poca información así que con el tiempo descubrí que no era la mejor opción.

Cada vez que tenía que reemplazar la unidad filtrante de aquel filtro pues quedaba un residuo que no sabía qué hacer con él. El filtro era enorme y se tenía que cambiar cada 6 meses. Pregunté varias veces a la compañía si podían hacerse responsables de él y jamás contestaron.

Cuando supe de Ecofiltro decidí que era lo que necesitaba. Su unidad fíltrate se cambia cada 2 años, y al finalizar puedes usarla como maceta. ¡No queda nada que reciclar o desechar!.

Además ayudan a comunidades que no tienen agua potable donando filtros para que puedan tener acceso a ella.

Si desean su filtro les dejo este código de descuento del 10% en su compra: Ref42228

Otra cosa que me animé a hacer esta cuarentena fue instalar un bidet.

El bidet es la opción que tenemos para no usar papel higiénico cuando vamos al baño.

Fue un cambio que pensé bastante y fue más sencillo de lo que había imaginado.

Tengo un video con toda la info del bidet en mi canal de YouTube por si quieren verlo.

Podcast y otras colaboraciones

Este mes fue bastante movido en cuanto a entrevista y colaboraciones. Tuve varias entrevistas, colaboraciones con marcas maravillosas, y dí algunas platicas y cursos.

Me pasó algo que me frustró mucho. Instagram está cambiando todo el tiempo. Así que ahora tienes la opción de guardar como IGTV los en vivo.

Hice un take Over con una tienda de productos a granel y en cuanto terminé el en vivo, el cual me había encantado, me sacaron de mi sesión y ¡se borró!

Me dio tristeza por que realmente me había gustado mucho. No hubo manera de recuperarlo.

Por otro lado estuve en el podcast de La filosofía minimalista. Les dejo el link a la entrevista por si quieren ir a escucharla. Hablamos de mi paso del minimalismo al zero waste.

Participe en otros 2 podcast pero no han salido aún. Espero hablar de ellos pronto.

Otras novedades de Reto Cero Basura

El Manual Zero Waste ha tenido muy buena respuesta.

Si estas empezando este estilo de vida y necesitas ayuda, este manual te va a funcionar, mándame un mensaje para decirte cómo puedes conseguirlo. Aquí te dejo mi link al Instagram que es donde reviso mas seguido los mensajes.

Además les cuento qué hay un sorteo abierto en Instagram por si quieren ir a participar. Aquí también les dejo el link.

Y llegamos al final del resumen. Hoy que escribo esto es el día 87 de la cuarentena y aunque ya se están reactivando muchas cosas, la verdad es que es cuando menos confiada me siento de salir. Ya comienzan a salir casos cada vez más cercanos que se infectan de coronavirus.

¡A cuidarse!

Destacado

Manual Zero Waste

¡Por fin está listo el Manual Zero Waste! Tengo bastante tiempo trabajando en él, y ahora te voy a contar de qué trata y cómo puedes adquirirlo.

Manual Zero Waste por Nancy Franco

Este manual está pensando para todas aquellas personas que quieren adoptar el estilo de vida Zero Waste o Cero Basura y que necesitan una guía para comenzar.

Lo hice tal y como a mi me hubiera gustado que me presentaran la información cuando recién comencé en este camino.

En él organice la información de la siguiente manera:

– Primero te cuento los beneficios que yo descubrí en el zero waste. Cuando comencé nadie me contó sobre esto y me hubiera encantado, si bien yo solo lo hice buscando mejorar el planeta, la verdad es que conocer todo esto hubiera sido un empujón extra. Por eso es que decidí comenzar el manual por aquí.

-Después te doy consejos y técnicas para reducir la basura que generas en casa, pero no me detengo ahí, pues te cuento que otras cosas puedes hacer para mejorar tu impacto ambiental, que no tienen que ver directamente con no generar basura.

– Y entre esos consejos te cuento que errores yo cometí para que no te sucedan. A mi me hubiera encantado que alguien me los dijera así de claro.

-Al final te cuento algunos aspectos más íntimos y sentimentales de cómo fue pasar por las diversas etapas de este proceso. Te lo comparto por que a mi me hubiera gustado saber que no estaba sola cuando me sentía frustrada, o ansiosa, o triste por que algo no me salía como lo esperaba.

Son 30 páginas de información. Es corto por que la idea es que sea algo sencillo, digerible y con mucha información básica para que empieces ya y no te parezca complicado.

Puedes adquirirlo directamente en la página de Bodega Cero o envíame un mensaje directo para darte mayor información. ¡el precio está de risa!

Es en formato electrónico por lo que puedes comprarlo en cualquier parte.

Muchas gracias por tu apoyo y recuerda que cada pequeña acción cuenta.

Abril: sobre la cuarentena y salir de mi zona de confort.

Ya ha terminado Abril, y todavía nos queda como mínimo un mes de cuarentena gracias al coronavirus.

En el ámbito personal ha sido un mes la mayor parte del tiempo tranquilo. Mi hija aumentó la cantidad de horas de clase en línea y eso nos sacó un poco de nuestra comodidad. Pero nos vamos acoplando, todo sea por que el ciclo escolar se termine a tiempo.

Otro cambio que hice fue dejar de salir a caminar. Como ahora todos debemos usar cubre bocas al salir, siento que me ahogo, y la experiencia dejo de ser placentera, así que no me quedó mas que hacer ejercicio en casa.

Tengo una bicicleta estacionaria, y no sufrió la “minimalizada” que apliqué en casa. De buenas, por qué ahora me sirve mucho.

Otra cosa que vivimos en casa fue el festejo del Día del niño. Uno muy diferente. Pero mi hija me lo hizo bastante fácil, estaba llena de ideas y con muy poco logro pasarla bien. ¡La admiro tanto!

Ahora si paso a contarles ya propiamente de Reto Cero Basura.

En vivos, entrevista y un manual.

Este mes salí de mi zona de confort. ¡Nunca había hecho un en vivo por Instagram ! Y pues ahora me tocó hacerlo. Este mes tuve 3, para diferentes cuentas de Instagram: Bodega cero, Terra refill y Arsafe.

Me siento muy nerviosa cada vez que hago un en vivo. Es peor que cuando tengo platicas presenciales por qué no puedo ver la reacción de la gente y eso me parece extraño.

Pero claro que agradezco haber vivido esa nueva experiencia y poco a poco creo que lo iré haciendo mejor.

También me hicieron una entrevista para un podcast. Si quieren escucharla aquí les dejo el link .

El podcast se llama Cuarentacora y es un especial por todo lo que está pasando en estos momentos.

Es de unos chicos que tienen un podcast sobre temas de tecnología pero que están aprovechando estos momentos y han sacado un especial con temas relacionados a la pandemia. ¡Se los recomiendo mucho!. Todos los podcast están muy interesantes.

Otra cosa que me emociona mucho es que este mes ¡salió mi manual Zero Waste!

Lo hice con el propósito de acercar a todo el que lo desee consejos e información que les ayude en este camino de reducir su basura.

No es un libro, es un manual. Es mucha información, pero resumida, de manera que para todos sea fácil leerlo, y poner en práctica cuanto antes todos los consejos.

Cuando yo comencé en este camino me hubiera encantado tener algo similar a la mano.

Está disponible para quien lo desee, gratis si toman una asesoría individual, o con un valor simbólico para quien no.

También está en venta directo en la página de Bodega Cero, aquí les dejo el link, o conmigo directamente, solo tienen que mandarme un mensaje y les doy más información.

Me llevo bastante tiempo verlo terminado. ¡Ya me imagino un libro!

El diseño estuvo a cargo de Karla Enriguez .

Hasta aquí el resumen del mes, un mes diferente pero bastante productivo.

Recuerda que cada pequeña acción cuenta.

Un mes muy productivo. Resumen de Enero.

Lo prometido es deuda. Uno de mis propósitos de este año fue escribir mínimo una vez al mes por aquí. Mi idea es hacer como un resumen mensual de lo que he hecho referente a Reto Cero Basura .

En general Enero comenzó con todo. Fue un mes bastante productivo para Reto Cero Basura. La verdad inicié esta vuelta al sol con muchas ideas y ganas de seguir nutriendo este proyecto.

¡LLEGAMOS A LOS 10 MIL SEGUIDORES EN INSTAGRAM!

Comenzamos enero con esta noticia. Me pone muy feliz saber que cada vez somos más interesados en el tema. Así que por eso organicé un sorteo, como agradecimiento a todos los que siguen el Blog. Todavía no se realiza. Si estás interesado en participar, es solo nacional (México), y se realizará el 31 de enero. Si cuando lees esto, aún puedes participar, pasa al instagram. Los premios están geniales.

CONFERENCIA Y MEET & GREET CON BEA JOHNSON

El pasado 15 de enero fue la conferencia de Bea Johnson. Bodega Cero la organizó y también el meet & greet al cual tuve el honor de haber sido invitada.

Me encantó conocer en persona a Bea. Es una mujer súper sencilla y transmite buena vibra. Realmente me siento afortunada de haber vivido esta experiencia.

Ahí mismo en el meet & greet conocí en persona a muchas chicas maravillosas, las cuales conozco por instagram pero que no había tenido la fortuna de conocer en persona. Todas tenemos en común la misma causa, cada una trabaja desde su trinchera y a su manera para dar a conocer y apoyar este movimiento.

La conferencia me encantó. Salí súper motivada a seguirlo intentando y esforzándome por mejorar, pero al mismo tiempo me inspiró la manera en que Bea cuenta su experiencia. Su manera de ser relajada y tranquila también se expresa en la forma en la que ella ve el movimiento. No cae en exageraciones ni límites.

Algo con lo que me identifiqué mucho, y que de hecho fue la respuesta a una pregunta que yo le hice durante la conferencia, fue que comentó que al principio ella quería hacer todo. Quería hacer su propia leche, su propia mantequilla, etc. Y que se dio cuenta que eso no era sostenible, que no podía hacerlo todo. Justo eso me sucedió a mi al principio, quería hacerlo absolutamente todo y no me alcanzaba la vida.

Salí de ahí motivada a hacerlo cada vez mejor, pero también me dio la tranquilidad de saber que lo estoy haciendo bastante bien.

PANEL DE SUSTENTABILIDAD EN EXPO LEARNING KIDS

Me invitaron a participar en un Panel sobre sustentabilidad en una Expo sobre educación y desarrollo infantil. Este se llevó a cabo el 26 de Enero.

En el panel me acompañaron Marissa de 100 metas verdes, Valeria Villareal de Sin rastro Mx, el secretario de desarrollo sustentable del estado Manuel Vital, y como moderadora Lucy Cuellar.

Es el primer panel en el que participo. Fue una muy buena experiencia. Se trataron temas referentes a cómo comenzar con un estilo de vida más sustentable en casa, con la idea de formar mejores niños para nuestro planeta.

REGRESARON LAS ASESORÍAS

El año pasado comencé dando asesorías para quienes estuvieran comenzando en este camino de reducir su basura.

Las dejé el año pasado por que estuve enfocada en otras tareas que también tenían que ver con Reto Cero Basura, pero este año, como vi que había mucha gente con inquietudes y preguntas al respecto, las retomé.

Las asesorías son una gran manera de ayudar a todos aquellos que van comenzando, o que ya llevan algo de avance pero están estancados o no saben por donde continuar.

Si estas interesado en tomar estas asesorías para comenzar con un estilo de vida más amigable con el planeta, envíame un mensaje directo por mi instagram para enviarte información, o un correo a retocerobasura@gmail.com.

Hasta aquí mi resumen del mes de Enero. Muchas gracias a todos los que se están uniendo al reto. Cada vez somos más, y no olvides que cada pequeña acción cuenta.

Comenzando 2020 con el pie derecho.

Es enero, creo que aunque ya vamos a la mitad, todavía puedo hablar un poco sobre metas y propósitos para este año, incluso me parece apropiado hablar de cómo cerré el año 2019.

En Noviembre me propuse escribir por lo menos una vez al mes en este blog. Claramente no lo logré. Así que salté Diciembre. Por eso quiero empezar por ahí.

Cierre de año 2019

A mi me encanta todo el asunto de los rituales de fin de año. Pero bueno, no el típico del color de los chones o salir corriendo con la maleta. Más bien me gustan esos donde puedes recapacitar en todo lo que hiciste a lo largo del año. Soy la que lleva un mini diario con lo que hace mes con mes. Así que me puse a hojearlo y a recordar por todo lo que había pasado.

La conclusión fue que había sido un año excelente. Lleno de muchos aprendizajes. Cosas que me había propuesto no las logré, sin embargo es invaluable todo lo que aprendí con las experiencias que eso me dejó.

La palabra del 2019 fue: Disciplina. Esa fue la palabra que decidí iba a representar mi 2019. En algunos aspectos si la honré, en otros definitivamente no. Pero vuelvo a lo mismo, a todo lo que aprendí en este año, lo bueno y lo no tan bueno, no le puedo poner precio.

Y hablando propiamente de Reto Cero Basura pues creo que cerré el año medio flojo. No deje nunca de subir información y contenido. No me tomé vacaciones. Por que realmente lo que hago me gusta tanto, y lo hago por puro amor, que para mi no es un trabajo y no necesito tomarme tiempo. Al menos no hasta este momento en el que escribo esto.

Lo que si es que, tomando en cuenta las estadísticas, yo me había planteado una meta, y esa meta no llegó. Claro que me desanime un poco, pero luego recapacité y me dije que esto lo hago solo por que me gusta, que no hay prisa en nada, y que si dejo de disfrutarlo y me agobio por metas, estadísticas y números ya no va a tener sentido. Así que me relaje, y como en todo me puse a fluir.

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Comenzando el 2020

Debo aceptar que comencé el 2020 medio apagada. Algo que se me olvidó comentar es que en Navidad nos enfermamos en casa todos de influenza. Bueno, menos mi mamá. Ella se salvó. No se si tuvo que ver en mi animo el hecho de que pasamos una Navidad enfermos, y además un año nuevo muy diferente.

Quisiera ahondar en esto ultimo del “año nuevo diferente”. El año anterior (2018) fue el primer año nuevo que pasamos sin mi papá. El falleció en octubre del 2018. Así que para las fiestas decembrinas estaba muy reciente. Esa vez nos invitaron a pasarla en casa de unos familiares, así que aunque estaba su ausencia, pues no la resentí tanto. Pero este año no nos invitaron, así que la pasamos en casa. Y fue extraño.

Y entre eso, y entre recordando otras cosas que no me habían salido ese año como quería, pues comencé el año nuevo sintiéndome algo desmotivada. Pasé el primer día del 2020 con ese sentimiento de que algo faltaba. Y no, no hablo de mi papá, eso de vivir con su ausencia ya lo tengo trabajado, era otra cosa.

Pero la vida sigue, los primeros días del año fueron pasado, y sucedieron pequeños detalles que me volvieron a motivar. En mi vida personal pasaron cosas buenas, pero también con Reto Cero Basura.

Los primeros días del año llegamos a la meta de los 10K, y con ello se marca un momento importante en la vida de este proyecto. Además tuvo como un despertar, no solo yo me comencé a sentir muy inspirada en que compartir, si no que noté un cambio en quienes siguen el proyecto.

Posiblemente fue por que es el comienzo de un año, y mucha gente quiere unirse a este movimiento, pero también vi un despertar en las personas que apoyan a Reto Cero Basura.

Y como las cosas buenas, la buena vibra y los buenos pensamientos atraen cosas mejores, pues eso es lo que ha estado pasando, pero ya les contaré con mas calma en futuras entradas.

Espero estar más presente por aquí, es uno de mis propósitos de año nuevo. Si quieren saber del resto de ellos, o bueno, de algunos, por que tengo más propósitos personales que no compartí en redes sociales. Pero si quieren saber otros de mis propósitos y metas de este año aquí les dejo el link de mi Instagram donde se los compartí.

Por otro lado asistí a un evento maravillo, y conocí a gente genial: la conferencia de Bea Johnson. ¡Si! ¡la madre del movimiento zero waste!. Pero de eso quiero hablarles con calma en otra entrada ¡se la merece completa!

Espero mínimo hacer una entrada por mes, y hacerles como un resumen mensual de todo lo que pasa en mi vida, no solo lo relacionado con Reto Cero Basura, si no un toque de mi vida personal, para que me conozcan más y podamos crear otro tipo de conexión diferente a la que tenemos en las otras redes sociales.

Lo que si me gustaría compartirles es mis palabras del año: APRENDIZAJE y EQUILIBRIO. Como el año pasado aprendí mucho, espero que este año no sea la excepción, y por otro lado espero poder encontrar el equilibrio en varios ámbitos de mi vida.

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¿Ansiedad por la basura?

Hoy les vengo a contar mis penas. Ya en otras entradas les he aconsejado que se enfoquen en ustedes, que pongan el ejemplo, que no quieran obligar al resto a seguir sus nuevos hábitos y costumbres, pero me está pasando algo que ya ví que les pasa a muchos y es, como dice el título, ansiedad por la basura.

Hace poco leí el libro de Pedro Campos, La vida minimal, donde habla de buscar mejores problemas, que cuando renuncias a un tipo de problema realmente no te estas liberando de no tenerlos nunca más, si no que más bien los sustituyes por otros.

En palabras de Pedro: Eliminamos el problema de consumir más, para enfrentarnos al problema de contaminar menos. Eliminamos el problema de seguir las reglas establecidas, para enfrentarnos al problema de crear las propias.

Cuando comencé en este camino lo hice conociendo primero el minimalismo, y en esa búsqueda de hacer la vida más ligera me encontré con el zero waste y decidí adoptarlo, entonces, siguiendo con la idea que Pedro comenta, ahora me estoy enfrentando a otros problemas.

No solamente los iniciales de acoplarme a toda la nueva rutina de reducir los desperdicios míos y de mi familia, a la tarea de separar residuos, y buscar nuevas alternativas a todo lo que consumimos, si no que ahora me enfrento con la ansiedad que me da el que mis consejos no impacten como me gustaría.

La realidad es que recibes mucho apoyo, muchas muestras de que a la gente le gusta lo qué haces y que te admiran, pero pocos son los que siguen los consejos y se animan a realizar los cambios.

La verdad es que en el camino he escuchado muchas excusas de por qué la gente no hacen todo lo que yo hago, y les digo siempre que no es necesario hacer todo, pero que hagan algo, a lo que mayormente vienen más excusas, seguido de un consejo de mi parte para solucionar eso.

Desde que comencé me dije a mi misma que no me iba a portar demasiado apasionada con el tema, pues todos tienen que hacer los cambios a su velocidad y ritmo, y cuando sientan ese “llamado”, y sigo pensando igual, pero la realidad es que por dentro si da bastante frustración y tristeza ver qué la mayoría no hace nada.

¿Qué hago al respecto? Pues enfocarme en lo positivo. Que cada vez veo más y más iniciativas para mejorar el medio ambiente, y que cada vez somos más uniéndonos al cambio.

No me quiero enfocar en todos los que no solo no apoyan, si no que además tienen palabras de pesimismo al respecto. Tampoco me quiero enfocar en todos los que apoyan con palabras pero no hacen nada para cambiar sus hábitos.

Si estás en la misma situación que yo, solo tengo que decirte que no olvides la última R del zero waste: resiste. No olvides que somos muchos buscando un cambio y cada vez somos más, ¡sigamos intentándolo!.

Después de todo, a estas alturas, aunque nadie me apoyara dudo que regresara a lo de antes. Realmente creo en lo que hago, creo que todo lo que hagamos, por pequeño que sea, tiene un impacto, primeramente en nosotros y luego en el resto, solo tenemos que elegir qué tipo de impacto queremos lograr.

Simplifica y vencerás.

Ya antes les había comentado como es que llegue al zero waste desde el minimalismo, como en mi búsqueda de hacer todo más sencillo llegue también a adoptar la costumbre de reducir mis residuos y de esta forma mejorar mi huella ambiental.

Incluso cuando había comenzado con todo este proceso no me daba cuenta de que realmente no tenía que tener un producto o artefacto que cubriera cada una de mis “necesidades”, y lo pongo entre comillas por qué muchas veces, y analizando la situación , me di cuenta que esas necesidades eran inventadas.

Les contaré mi historia para que puedan entender a lo que me refiero.

Como cualquier ama de casa ocupaba productos para la limpieza, así que yo tenia mi colección: algo para el retrete, algo para la regadera, otro para que los grifos quedaran relucientes, otra cosa para los espejos y cristales, algo más para la grasa de la estufa, y los pisos, y los muebles… etcétera, etcétera.

Cuando comencé buscando opciones más naturales descubrí las bondades del bicarbonato y del vinagre. Ahora uso esto para casi todo. No solo el planeta lo agradece, también la salud de mi familia y nuestro bolsillo, y claro, todo se ve más despejado.

Otra experiencia que puedo contarles al respecto es sobre mi rutina de cuidado personal. Al igual que con el asunto de la limpieza de la casa, ah sido un largo proceso pues primero tuve que terminarme todo lo que tenía y luego buscar opciones más sustentables.

Aquí mi colección también era enorme: diversos productos para el cabello, no solo el shampoo y acondicionador, si no tratamientos y mascarillas, para el rostro variedad de productos dermatológicos para diversas cosas, más todo lo del resto del cuerpo.

Ahora descubrí que con un buen shampoo sólido ni siquiera se necesita acondicionador y que puedo usar una sola crema para todo el cuerpo.

Incluso descubrí que había cosas en mi rutina que para nada disfrutaba. Por ejemplo pintarme las uñas, así que deje de hacerlo.

Sigo aprendiendo, por qué sobre todo en este tema del cuidado personal si caí en la tentación de comprar variedad de productos que, aunque más naturales, he descubierto que puedo prescindir fácilmente de ellos. Así que ¡menor impacto ambiental!. Sin nombrar el ahorro y que evitas acumular.

Otra cosa en la que me he dispuesto simplificar es en la cocina. Aunque no soy amante de cocinar, solía comprar artefactos que cumplieran diferentes funciones, los cuales, dado mi poco gusto por esta actividad, terminaba no usando. He decidido no volver a comprar este tipo de cosas. Me he dado cuenta de que realmente no necesito nada de eso e incluso ahora cocino más que antes.

E historias similares puedo seguir contándoles, en las que he caído en cuenta de que realmente no era indispensable tener tal o cual cosa, y que cuando crees necesitar algo tal vez la solución ya la tienes en tus manos poniéndole un poco de creatividad. Esto aplica para cualquier aspecto de la vida, no solo en los que acabo de mencionar más arriba.

Así que resumiendo: simplifica y vencerás. Yo soy una persona a la que le encanta complicarse las cosas, así que el proceso no ah sido sencillo, pero con la ayuda de mi marido he logrado solucionar algunos inconvenientes de mi fascinación por complicarlo todo.

Si te encuentras en este proceso, no te desanimes si algo no sale como lo esperabas, de todo se aprende, y la solución seguramente será más sencilla de lo que imaginas, recuerda que cada pequeña acción cuenta.

Toallas sanitarias de tela

Entre las opciones que tenemos para que durante nuestros ciclos menstruales no produzcamos tantos desperdicios existen la copa menstrual y las toallas de tela reutilizables. Ambas no sólo son buenas para tu cuerpo si no también para el planeta.

Hoy les quiero contar sobre mi experiencia sobre las toallas de tela y aclararles algunas de las preguntas que más constantemente me hacen.

¿De qué están hechas ?

Este es uno de los cambios que más me costó hacer ya que se me venían a la mente escenarios muy catastróficos con esa idea de usar algo, como lo de antaño, donde las historias no eran precisamente alentadoras.

Investigando me di cuenta que no eran sólo tela, ademas usan un material especial para no dejar pasar el flujo. Las que yo compro tienen pul por dentro, que es el mismo que se utiliza en los pañales de tela.

El pul es poliuretano laminado. Es impermeable, ligero, transpirable, elástico y muy duradero. En su fabricación no se utilizan disolventes por lo que no produce toxinas nocivas.

Si, el pul se podría decir que es un tipo de plástico, pero con todas las toallas desechables que no vas a utilizar, realmente valen la pena. Cuidándolas bien pueden durar hasta 10 años.

Por fuera están hechas de algodón y de alguna otra tela, mayormente en colores o estampados llamativos que las hacen ver muy lindas. La parte que va en contacto con nuestra piel es el algodón y esa es la que normalmente no viene estampada.

¿Cómo se usan?

Básicamente igual que una desechable. Dura de 4 a 6 horas dependiendo del flujo.

La primera vez que las usé lo hice en casa por que si me daba un poco de miedo que me pasara alguna tragedia, pero luego luego les agarre confianza. Ahora hasta ejercicio hago con ellas.

La verdad tenía más accidentes con las desechables que con estas de tela. Yo pienso que esto sucede por qué las de tela se acomodan mejor al cuerpo.

Una de las preguntas que más me hacen es qué hago cuando ando en la calle y tengo que cambiarlas. Para esto existen las wet bags. Originalmente eran para los pañales de tela. Estas bolsas tiene 2 compartimentos. En una se guardan las toallas limpian y en el otro las usadas.

En lo personal yo decidí no comprar una. Bueno, la pedí, nunca llego, y descubrí que no la necesito. Lo que hago es que uso una cosmetiquera que ya tenía, y ahí cargo siempre una bolsa de plástico cualquiera, obviamente reutilizada, y adentro guardo las que vaya usando. Y esa es mi improvisada wet bag.

¿Cómo se cuidan ?

Una de las razones para no usar este tipo de toallas es por los cuidados que requieren. Tomando en cuenta el tiempo que se invierte en lavarlas, vale la pena si se compara con el tiempo que una toalla desechable tarda en degradarse.

Obviamente tienes que lavarlas la primera vez que las vas a usar, y ya después de cada uso y bien guardadas, en tu siguiente ciclo estarán listas para usarse.

De preferencia se lavan a mano para alargar su tiempo de vida. Si la lavas en lavadora es con agua fría y en una bolsa de malla. Nunca poner en la secadora ya que el calor puede deformarla.

Utiliza el jabón más natural que te encuentres, como el zote. Algunas manchas son difíciles de quitar por el color de la tela, sin embargo, lo ideal es no utilizar detergentes agresivos para hacerlo. Dejarla remojar en vinagre, mínimo unas 4 horas, después de cada uso, lavarla con agua fría, nunca tibia, y dejarlas secar al sol, es lo que puedes hacer para quitarle las manchas lo mejor posible.

Hay quien decide juntar varias y luego meterlas en la lavadora o lavarlas a mano, y hay quien se siente mejor lavándolas conforme se van usando. Ya depende de ti y de tus ocupaciones.

La verdad no te tardas ni 5 minutos en lavar cada toalla. Como dije arriba, vale la pena si piensas en que todas las toallas desechables que has usado hasta ahora siguen existiendo por ahí.

¿Son caras?

No te voy a negar que la inversión inicial puede ser fuerte, pero definitivamente a la larga es algo que también tu bolsillo va a agradecer.

Recuerda que pueden durar hasta 10 años. Entonces más que un gasto es una inversión, y si se ve de esta manera, la respuesta es no, no son caras.

Siguiendo con mi historia puedo decirles que estoy muy contenta con haberme decidido a probar las toallas de tela, no solo por mi si no que teniendo una pequeña en casa me emociona pasarle este conocimiento.

No se si a todas les suceda igual pero quiero contarles que mis ciclos definitivamente han cambiado.

No solo se trata de ya no traer algo tan incomodo como lo es una toalla desechable, los ciclos han cambiado de varias maneras.

Mis ciclos ya no son tan molestos, ya no los sufro tanto, e incluso el flujo dejo de ser tan abundante.

Definitivamente la experiencia es algo que todas deberían probar. Como siempre lo digo, no solo el planeta te dará las gracias, si no también tu cuerpo y tu bolsillo. Inténtalo, recuerda que cada pequeña acción cuenta.

Que no hacer si quieres comenzar a reducir tu basura.

Anteriormente les he dado algunos consejos de como empezar en este camino de reducir su basura, les he dado ideas de lo que pueden hacer, y también les he contado la historia de como comencé yo, pero hoy quiero ahondar en uno de los puntos que alguna vez trate en mi blog. Quiero platicarles de un error que cometí al comenzar en este camino.

Como les comentaba justamente en alguna de mis primeras entradas, descubrí el movimiento zero waste buscando inspiración sobre minimalismo en Instagram. Todos sabemos que lo más llamativo de esta plataforma son las fotos, entonces ese maravilloso mundo del minimalismo y el zero waste me cautivó: era tan simple, hermoso y perfecto, y me dije que yo quería algo así para mi.

Obviamente seguí los pasos básicos, que ya les he comentado antes, para reducir mi basura: el termo, las bolsas reutilizables, las compras a granel, etcétera. Todo hasta ahí iba muy bien, hasta que sin darme cuenta me ganó mi pasado de compradora compulsiva.

Tengo que aceptar que adquirí algunas cosas por impulso, pasando por alto una de las primicias del zero waste que es utilizar lo que ya se tiene antes de adquirir cosas nuevas, y que el consumir también contaminas y generas desperdicios.

Ahorita lo pienso y me perdono por que era novata en esto, pero por lo mismo siento la necesidad de compartirles mi experiencia, y como se que a ustedes les gustan los detalles tanto como a mi, les contaré a detalle que fue lo que me hizo darme cuenta de mi error.

Soy una persona muy decidida. Si algo se me mete en la cabeza esta difícil que alguien me lo saque. Así que comencé rápidamente a hacer cambios en mi vida cuando decidí adoptar el estilo zero waste y minimalista. No había leído mucho del tema, pero sentía que necesitaba hacerlo ya, después de todo le debía mucho al planeta.

Descubrí en mi ciudad una tienda exclusivamente zero waste, y viendo lo que vendían decidí que necesitaba algunas cosas. Compré varias cosas. Algunas definitivamente las necesitaba, y otras me di cuenta, después de algún tiempo, que no eran necesarias y que realmente podía haber usado cosas que tenia en casa.

Entre las cosas que compré esa vez estaba un “kit zero waste” para salir. Este incluía cubiertos de bambú, que no use hasta después de mucho tiempo, y los cuales pude haber remplazado simplemente usando lo que ya tenía en casa, y una funda para los cubiertos, que también pude remplazar, por ejemplo, con alguna cosmetiquera. Aclarando, los cubiertos de bambú son muy buenos si acostumbras viajar ya que en los aeropuertos no te dejan subir los metálicos, pero en mi caso no eran necesarios.

Otra cosa que recuerdo haber comprado era una bolsa de tela encerada, que en teoría, reemplaza a las ziploc pero que realmente no funciona igual y que la he usado en muy contadas ocasiones.

Hasta ahí todavía no me daba cuenta en que estaba callando en lo que ya hacía antes y a lo qué le estaba huyendo: el consumismo.

Abrí los ojos un día que se me ocurrió pedir por Amazon una bolsa para mandando. Yo ya tenía bolsas, pero mi excusa era que esta ocupaba poco espacio por el material del que estaba hecha, y me cabía mejor en la bolsa de mano. En parte era verdad, pero quede en shock cuando recibí el paquete y era una caja enorme con muchísimo plástico. Me di cuenta que había sido una compra sin sentido, y que en mi búsqueda de encontrar ayudar al planeta, estaba cayendo en lo mismo de antes. Y a partir de ahí fue cuando realmente comencé a aplicar el pensar antes de comprar, y preguntarme si realmente me es indispensable.

Claro que en este tiempo he comprado cosas, por que finalmente con el cambio de hábitos cambian también tus necesidades. Como ejemplos puedo dar: compré una mochila para el día a día por qué es más sencillo usarla y tener las manos libres ya que ahora cargo con mas cosas, compré un termo pequeño que pudiera caber en mi mochila, un recipiente plegable de silicon para cuando voy de paseo y se que necesitaré comprar comida que solo venden en desechable, e igual un vaso plegable con el mismo propósito, también compré un recipiente de acero ya que es menos peligroso que uno de vidrio, y si pongo ahí sobras de comida no le pasa nada con el calor como al plástico…y así he ido adquiriendo cosas que a diferencia de antes, he pensado un tiempo antes de adquirirlas y que también me he esperado hasta encontrar exactamente lo que necesito después de haber probado lo que ya tengo, por si puedo evitar comprarlo.

Entonces, si vas a comenzar en esta aventura de reducir tu basura, no olvides pensar antes de adquirir cosas, usa primero lo que ya tienes y ve comprando o cambiando solo lo que sea absolutamente necesario. No caigas en el consumismo sin sentido. Por más ecológico que sea algo, si no lo necesitas también estás aportando algo a la acumulación de basura y contaminación. Todo deja su huella ambiental.

Espero que mi experiencia te ayude en este camino, y no caigas en los mismos errores que yo. Recuerda que cada pequeña acción cuenta.

A 6 meses de comenzar el reto. Cambios que he notado.

En febrero se cumplen 6 meses de que comencé con el reto de reducir basura, y hoy quiero compartirles algunos cambios que he notado en casa, ademas del obvio que es que ya casi no se llenan los botes de basura.

Espacios despejados

La primera tarea que me propuse fue utilizar todos los productos que tuviera, y conforme se fueran acabando, y ahora si buscar opciones más ecológicas.

Había productos de los cuales tenía varios: cremas, jabones, shampoo, productos para limpiar la casa, muestras de diversos productos, etc. Así que al irme terminado todos ellos obviamente hay mucho más espacio en los lugares donde almacenaba estos productos.

Me encanto la tarea de irme terminando todo poco a poco, e ir notando como todo dejaba de verse tan amontonado.

Economía

La simplicidad también se ah visto reflejada en las cuentas mensuales. Como compramos menos productos entonces ya no gastamos tanto en casa.

Hablando de productos de limpieza y de cuidado personal pues hemos optado por opciones más saludables y sencillas, algunas las hacemos en casa, otras son compradas, pero aún así resultan más económicas.

Si hablamos de otras cosas como ropa, zapatos u objetos para la casa, antes de comprar algo nuevo primero busco la opción de repararlo, comprar solo lo necesario o pedir prestado.

Con el reto ya uno se las ingenia para no tener que comprar cosas nuevas, o buscar opciones más naturales, de comercio local y menos empaquetadas y procesadas.

Productos más frescos y naturales

Este punto también aplica a varios aspectos de nuestras rutinas.

Ahora consumimos más frutas y verduras en casa, no hemos eliminado los productos procesados por completo, pero si hemos visto un gran cambio en ese aspecto, ya le piensas más a la hora de elegir la despensa.

También buscamos cambiar los productos de cuidado personal y para limpiar la casa por otros que hagamos nosotros, o que de comercio justo, locales y con ingredientes más naturales.

Rutinas simplificadas

Como ahora tenemos menos productos para cada cosa, pues las rutinas se vuelven más sencillas, al no tener tener tantos productos diferentes con que limpiar o que usar, no pierdes tiempo en elegir qué toca usar.

También como todo está menos amontonado la limpieza y organización se vuelven más fáciles de hacer.

Estas son las cosas que se me han ocurrido por el momento. Cuando lleve un año seguramente notaré más. Es un proceso muy divertido y gratificante que todos deberían probar.

Además de esos beneficios mencionados imagínate toda la basura que no hemos generado en casa en estos 6 meses.

!inténtalo!. No hay nada que perder y mucho que ganar. Recuerda que cada pequeña acción cuenta.